En un escritorio.
Con una hoja en blanco…
y una idea que no dejaba de dar vueltas.
Solo papel, lápiz… y una obsesión.
La idea no era hacer ropa.
Era crear algo que representara lo que no se dice.
Lo que se guarda. Lo que pesa. Lo que empuja.
de que no puedes seguir siendo uno más. De cuando entiendes que si no construyes algo propio… te quedas atrapado en lo de todos.
Cada trazo inicial, cada error, cada intento fallido… fue parte del proceso.
Pero la idea seguía ahí.
Más clara. Más incómoda. Más fuerte.
Y eventualmente… tomó forma.
Desde las noches largas. Desde el querer más, incluso cuando no sabes exactamente cómo.
Para el que convierte presión en identidad.
No seguimos tendencias. No buscamos aprobación. No estamos aquí para encajar.
Estamos aquí para construir.
Si entiendes eso… ya eres parte. EXPLICIT